Día 1 (17/02/2011)
Ha costado, pero por fin tenemos obra. La gripe ha hecho estragos en clase y estamos muchos menos que de costumbre. Quizá sea por eso, o quizá por agotamiento, que finalmente nos atropella el Tranvía.
Es posible que en unos meses estemos deseando hacer el trasbordo al tranvía llamado Cementerio, pero de momento solo somos, DESEO.
Resumen de la Clase
Tres impros del pasado de los personajes:
- Stella (Paola) y Stanley (Raúl) se conocen en una fiesta en la que Steve (Nacho Barrero) conoce a Eunice (Ángela) y Mich (Nacho Nieto) a su novia muerta (Alejandra). Una de las chicas de pueblo (Raquel) abandonada por Stanley le ataca.
- Stella (Amanda) y Stanley (Nacho Nieto) quedan para salir. Llevan juntos 5 semanas.
- Stella (Lola) y Stanley (Nacho Barrero) se prometen.
Diarios de escenario
Conozco a Stella (Stanley en la voz de Raúl)
Esta noche he quedado con los chicos para tomar unas copas en el local de siempre. Estaba de cachondeo, riéndome con Mich y Steve, mirando de reojo a las chicas de siempre, con todas ellas me he acostado o lo podría hacer cuando quisiera. Yo lo sé y ellas lo saben, no supone ningún reto para mí.
De repente he visto a una mujer, nada más verla le he dicho a Steve que era mía. Hemos estado cruzando miradas unos segundos. He ido a conocerla, estaba con unas amigas, pero a mí solo me interesaba ella. Me he presentado y de repente el resto del bar ha dejado de existir.
No soy de hablar mucho pero todo lo que ella me contaba me trasladaba a ese mundo que quiero alcanzar.
La he tocado todo lo que he podido para transmitirla mi fuerza y mi pasión, la he mirado a los ojos sin escudos, la he deseado desde que las yemas de mis dedos la han rozado el lóbulo de su oreja izquierda mientras la colocaba un mechón de pelo. Y he sentido que ella también me deseaba. La ponía nerviosa mi seguridad pero no me apartaba la mirada. Me retaba continuamente y eso me excitaba más.
Nos han interrumpido en unas cuantas ocasiones, chicas sin ambición que me quieren como esposo. Las he rechazado con fuerza, aún no entiendo cómo se han atrevido a molestarme con sus chiquillerías.
Al final de la noche he agarrado su nuca con mis manos y he atraído su boca hacia la mía. He cerrado los ojos. Sus labios eran carnosos y frescos. Tenían un sabor dulce y nuevo para mí. Me gustas Stella, Stella Kowalski.
Conozco a Stanley (Stella en la voz de Paola)
Hoy, día 17 de Febrero, me he enamorado.
Su nombre es Stanley.
Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley nunca me cansaré de repetirlo.
Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Kowalski.
El hombre más guapo de New Orleans, y incluso de toda Louisiana, de todos los Estados Unidos!!!!!
El hombre más guapo que he visto en mi vida.
Y el más.... el más hombre!!!
Un hombre de verdad, por fin!
Fuerte, encantador, sincero y auténtico.
Nada parecido a esos seres blanduzcos, amanerados, cursi y ñoños que se hacen pasar por hombres educados y cultos pero no tienen sangre en las venas.
Aaaarghhhh no puedo con ellos!!!
Stanley es un hombre que no me aburre con sus disertaciones sobre el arte del renacimiento o la literatura del posguerra, sino que me transmite pasión y instinto y electricidad.
Cada vez que sus manos fuertes y ásperas rozaban mi piel, me daba un calambre y se me removía todo y no podía pensar.
Eso es lo que quiero: dejar de pensar y dejarme caer en sus brazos.
Dios, no sé qué es esto, pero no puedo parar de pensar en sus manos, cogiéndome con fuerza por la cintura mientras bailábamos, rozándome la mejilla, tocándome el hombro, sujetándome contra la pared, agarrándome la nuca para besarme.
Sí sí sí me he dejado besar!!!
Cómo me iba a resistir?
Es imposible resistirse a Stanley Kowalski.
Imposible!
Nadie se le resiste y todas están detrás de él.
Incluso una chica le gritó y montó todo un escándalo porque decía que él es su chico.
Pero cómo puede ser suyo, si me besó a mi?
De hecho Stanley la rechazó con fuerza, incluso con un poco de brutalidad, pero es que esa mujer se había pasado!
Fue una escena reprochable, y ninguna señora con un poco de clase hubiera hecho algo parecido.
Ya sé que Stanley es de otro mundo, muy lejos del mío, y éste es el tipo de mujeres que le rodean, y a lo mejor yo no encajo.
Pero me ha besado y mis labios queman todavía con el fuego de su pasión animal.
Ayyyy no sé si le volveré a ver.
No sé si le volveré a besar. No sé no sé no sé.
Pero no me puedo cansar de repetir su nombre:
Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Stanley Kowalski
Stanley Kowalski
Stella Kowalski
Qué bien suena!!!
Conozco a Steve (Eunice en la voz de Ángela)
Ayer fui al bar de siempre con las chicas. También estaban los de siempre; los oficiales que vienen a calmar su sed de whisky y mujeres.
Estaba el guapo de Stanley, flirteando con una nueva, como hace siempre. Mis amigas estaban las dos hechas una furia… bueno, la pobre que cayó la semana pasada peor… eso les pasa por fiarse de los hombres. Mejor aún, eso les pasa por fiarse de Stanley Kowalsky. Los hombres son unos brutos en general, pero si una es medianamente lista puede hacer con ellos lo que quiera… menos con él, no hay más que verlo para saber que su orgullo es más ancho que sus hombros.
Yo estaba intentando animar el ambiente y bailar con ellas, pero no les quitaban el ojo de encima a unas niñas pijas que estaban anoche en el bar y tenían encandilados a Micth y Stanley. Menudo par esos dos, yo los casaba mañana mismo, y adiós preocupaciones! Uno tan brusco y el otro tan poquita cosa… Mitch será grande, pero da la sensación de que se va a quebrar como un hierbajo si le toses encima.
Después vino otro de su amigos a soltar la retahíla: que si que qué tal estáis, que cómo os llamáis, que si te invito a una copa… al final no me invitó, se la quité.
Al cabo de un rato, por puro aburrimiento y también, he de reconocer, porque el chico me hacía gracia, me puse a hablar con él. ¡¡Menudo vacilón!! ¡Nunca había conocido un hombre con tanta labia!... Bueno, sí, aquel viejo rico que venía a la tienda a que le arreglásemos los trajes, aunque estaban nuevos y hechos a medida…ése que luego descubrimos tenia una obsesión extraña y obscena con las modistas y se pasaba las tardes recorriéndose las tiendas de ropa de los barrios bajos de Nueva Orleáns. Jaja, algunas dijeron que no le tomarían medida nunca más, pero con las propinas que daba…
En fin, que me lío, el chico de anoche se llama Steve. Estuvimos hablando un rato, un rato bastante largo… al principio pensé que sería lo típico; que a los cinco minutos me habría aburrido y me lo querría quitar de encima, pero no! Cada vez que intentaba irme, había una especie de hilo que me devolvía a él. Nos íbamos lanzando bromas sin parar, parecía un partido de boxeo, ¡¡a ver quién es el más fuerte!! Le dejé claro que yo no soy como las demás chicas, sé perfectamente lo que quiere un hombre, no me engaño, pero yo decido cuándo se lo voy a dar. También le dije que lo que es mío, no lo comparto y pareció aceptarlo, aunque de esta parte nunca se está segura con un hombre.
Al final bajé la guardia, se me relajó el cuerpo y vi como se iba acercando lentamente hasta besarme, después nos fuimos juntos del bar de siempre.
De momento esperaré con ganas hasta el próximo día de baile para leerle la cartilla, a los hombres a que traerlos firmes como una vara… ¡buena soy yo para eso!
5 semanas con Stanley (Stella en la voz de Amanda)
Hace un rato que he llegado a casa y aún me late el corazón con demasiada fuerza. En la cama, escribiendo este diario, me siento muy sola y tengo frío.
Parece increíble que hace solo un rato estuviera acurrucada al calor de los brazos de Stanley.
Hace poco que nos conocemos, pero es el diferente a todos los hombres que he conocido antes, lo q siento es diferente a todo lo que he sentido antes.
No puede ofrecerme nada mas que la fuerza de sus brazos y el calor de su cuerpo, pero cuando estoy con él siento que eso es todo cuanto necesito para vivir el resto de mi vida. Su piel es áspera, su voz es brusca, sus brazos son fuertes y sus manos demasiado rápidas, pero sus besos saben a seguridad y certeza y sus ojos son francos y cuando los miro de frente, sonríe y sé q no me miente.
Es mi misión rechazarle, retirarme de cada una de sus propuestas, de sus caricias en mi cuello, de sus labios sobre los míos… Es mi misión y lo he hecho, buscando argumentos absurdos que no me creo ni yo para separarme de la tentación de entregarme a él y quedarme en su cuerpo para siempre, pero el solo roce de sus dedos consigue hacerme dudar de la validez de mi misión.
Hace un rato que he llegado a casa y aún me late el corazón con demasiada fuerza. En la cama, escribiendo este diario, me siento muy sola y tengo frío.
Se que haberle rechazado puede significar haberle perdido para siempre, me aterra que busque en otro cuerpo lo que yo no he podido darle, y no volver a tener la oportunidad de acurrucarme a su lado eternamente.
En la cama, ahora, me siento muy sola y tengo frío.
El día que Stanley me pide Matrimonio (Stella en la voz de Lola)
Hoy ha sido un día largo que aún no terminó, pero acabo de hacer la maleta, estoy esperando a Stanley y necesitaba escribir para aclararme.
Ésta mañana llamó mi madre desde Belle-Reve, se han enterado, no se por quién pero saben que estoy saliendo con Stanley y están tan disgustados y en desacuerdo que mañana temprano llega mi padre para recogerme. Por más que he tratado de imponerme ante mi madre, no me ha dado pie a nada, no entra en razón, dice que no me están educando para que me convierta en una golfa que se va con el primer delincuente que encuentra. Así que me he pasado toda la tarde dándole vueltas a éste asunto, a cómo poder escapar de ésta situación, llorando sin parar me he resignado y me ha entrado una angustia enorme de pensar que ésta noche tendría que despedirme de Stanley y que tal vez, fuese la última vez que nos viéramos.
Llegué a nuestra cita aún ensimismada, sin saber cómo decírselo a Stanley, con la tristeza toda en mí. Sin embargo, él, nada más verme, ha notado que pasaba algo, y sin esperar a explicaciones ha dicho que nos vayamos juntos a donde sea que me quiere tanto que no puede imaginarse su vida sin mí. Me he quedado desconcertada, cada vez le amo más, cómo se anticipa a mis miedos y los resuelve con esa descarada seguridad.
Él, que aún me veía el miedo y las dudas, ha seguido persuadiéndome y rodilla en tierra me ha pedido matrimonio. Y cuando estaba empezando a brotar la ilusión, me han vuelto los miedos, el recuerdo de aquella chica despechada y desesperada por él en la fiesta en la que nos conocimos. Y le he dicho que mis padres sabían que estábamos saliendo, que no consentían ésta situación, que iban a venir a buscarme mañana, que si no me iban a desheredar, que de qué viviríamos y dónde.
A lo que él ha respondido, que eso es lo de menos, que lo importante es que estemos juntos y que él va a trabajar para que yo esté como una reina, que ésta misma noche nos casábamos. Sé que me ama tanto como yo a él.
Y aquí estoy, esperándole, con esta presión en el pecho, con la alegría de un posible futuro juntos mermada por la posibilidad de perder a mi familia para siempre... Parece que ya le oigo fuera.
Otras sensaciones de Clase
Paola:
“wowww qué suerte he tenido en hacer esa escena, chicos!!
Es que el jueves llegué a casa con esa sensación bonita de optimismo y ternura que te entra cuando te enamoras, y me ha durado todo el día de ayer y hoy me queda todavía un poquito!!
Ayyy qué bonito fue enamorarme de Stanley Kowalski!!os quiero q todossss.
Cursicursicursiiii”
Amanda:
“Gracias Nacho, porque fue super fácil trabajar contigo.
Me muero de ganas de empezar a trabajar escenas de la obra de verdad!!!”